The ego is considered a “story” because it is not a tangible entity, nor is it an accurate reflection of our true essence; rather, it is a mental construct made up of the narratives we tell ourselves about our identity. When we claim “I am generous,” “I am intelligent,” or even “I am a spiritual soul,” we are simply attaching ourselves to an identity story to define what we believe we are.
Una posible prueba de que el ego en realidad es una construcción que empieza desde el momento en que nuestros padres nos dicen nuestros nombres apellidos hijos de fulanito o de sulanito es que cuando bueno eso lo he visto en películas no sé cómo sucede en la realidad cuando la gente pierde la memoria olvida quién es sigue sintiendo sigue siendo que es que es un ser incluso puede desarrollar una personalidad totalmente opuesta a la que tenía cuando perdió la memoria.
Una posible prueba de que el ego en realidad es una construcción que empieza desde el momento en que nuestros padres nos dicen nuestros nombres apellidos hijos de fulanito o de sulanito es que cuando bueno eso lo he visto en películas no sé cómo sucede en la realidad cuando la gente pierde la memoria olvida quién es sigue sintiendo sigue siendo que es que es un ser incluso puede desarrollar una personalidad totalmente opuesta a la que tenía cuando perdió la memoria.